¿Debe un/a jefe mandar mails el fin de semana?

“La mitad de los miembros de tu equipo dejarán tu empresa en los próximos 2 años.” Según un estudio de Forbes, el 49% de los trabajadores Millennials (profesionales de entre 25 y 40 años) se sienten tan desilusionados con su trabajo actual que no tienen una perspectiva…

“La mitad de los miembros de tu equipo dejarán tu empresa en los próximos 2 años.”

Según un estudio de Forbes, el 49% de los trabajadores Millennials (profesionales de entre 25 y 40 años) se sienten tan desilusionados con su trabajo actual que no tienen una perspectiva de permanecer en la misma empresa durante más de dos años.

“Los jóvenes son unos vagos”, “No hay manera de que se comprometan”, “Se agobian a la primera de cambio”… Ante este dato demoledor, los empleadores pueden tener la tentación de pensar que las generaciones venideras son, cada vez, más débiles e improductivas.

¿Tienen realmente razón? Yo no tengo, ni mucho menos, la verdad absoluta. Lo que sí que tengo claro es que, por el bien de todos (jóvenes y menos jóvenes), lo importante es llegar a un acuerdo para evitar daños importantes.

La fuga de talento cuesta mucho dinero

Para la empresa, la rotación de empleados supone un alto coste. Según un informe elaborado por Work Institute, sustituir a un empleado que renuncia supone para la empresa un coste del 33% de su salario.

Si, cada dos años, tienes que renovar la mitad de tu plantilla, la cifra puede suponer una auténtica fortuna. Tratar de fidelizar (que no retener) al talento joven de tu compañía, no es un objetivo, es una necesidad y debe ser una prioridad.

¿Cómo fidelizar al mejor talento?

¿Recuerdas lo que hiciste para enamorar a tu pareja? Le preguntaste qué le gustaba, averiguaste que le hacía feliz, procuraste que se sintiera cómodo/a a tu lado… Quizás en la empresa alguna actitud similar nos podría venir bien.

Para fidelizar y ganar el compromiso del mejor talento joven, necesitas conocer a quién tienes en tu equipo y qué es lo que necesita para estar comprometido con tu proyecto.

Cuando no comprendas ciertas actitudes de los empleados/as, no tengas una actitud hostil o de frustración. Intenta averiguar el por qué. Si tienen razón, reconócelo y pon medidas para mejorar la situación. Y si no, de manera empática hazles ver tu punto de vista. La clave es llegar a un buen acuerdo.

¿Qué puedo hacer para conectar con mi equipo?

No te fíes de quien te de fórmulas mágicas y tenga un antídoto para conseguir que, de la noche a la mañana, puedas cumplir tus objetivos. La clave tampoco es un kpi (eso viene después). El primer paso es conectar a nivel personal. Si no caes bien a alguien, no te escucha atentamente y menos es capaz de cambiar un comportamiento.

Por mi experiencia profesional gestionando equipos, estas son las situaciones que he tratado de evitar para lograr que mis equipos se comprometan con los diferentes proyectos profesionales en los que he estado involucrado.

  • No envíes mails el fin de semana esperando que te contesten: Según un estudio realizado por Deloitte, el 84% de los millennials se siente agotado de su trabajo actual por cosas como: expectativas poco realistas de los plazos, la falta de reconocimiento y trabajar demasiadas horas los fines de semana. La mano dura y la disciplina extrema es un modelo de liderazgo agotado. De nada sirve exigir si no se pone el corazón de por medio.
  • Felicita en público y corrige en privado: Un estudio realizado por daVinci asegura que cerca del 80% de los Millennials serían capaces de comprometerse con su organización si se sintieran reconocidos y empoderados. El empoderamiento de un profesional pasa, inevitablemente, por invertir recursos (formación, sueldo, beneficios laborales, responsabilidades) en su desarrollo.
  • La formación de tu equipo es clave: Un informe de Gallup confirma que el 59 % de los millennials califica como “extremadamente importantes” las oportunidades de aprendizaje y de crecimiento en su puesto laboral. Si algo caracteriza a las generaciones jóvenes es el agotamiento por la falta de novedad. Los millennials y también los Z’s (menores de 25 años) necesitan estar siempre estimulados por lo que es imprescindible invertir en formación.

Las empresas que liderarán el mañana serán las que hoy tengan a los empleados/as más comprometidos. El papel de los líderes es trabajar para que sus equipos se sientan realmente conectados ellos/as y con el propósito de sus empresas.