- ¿Sabías que dedicamos como mínimo un tercio de nuestra vida al trabajo?
Con este dato, no es de extrañar que, cada vez más, el bienestar laboral esté adquiriendo un papel prioritario, además de un pilar de crecimiento de las organizaciones.
- ¿Sabías que dedicamos como mínimo un tercio de nuestra vida al trabajo?
- Haz del bienestar laboral una prioridad
- Según un estudio de Great Place to Work, el 47% de directivos españoles se declaran conscientes de este hecho y reconocen que el bienestar de sus empleados es un aspecto clave para el buen funcionamiento de su organización. Impacta considerablemente en parámetros como el absentismo y las bajas médicas, y tiene una correlación directa con el compromiso del empleado y su productividad.
- Además, según recientes estudios de Gartner, el pasado año, el 94% de las organizaciones incrementaron su inversión en programas de bienestar.Pero… ¿sabes cómo hacerlo?
- Empezar por revisar las bases sobre las que construir
- Muchas empresas definen e implantan planes de bienestar sin un análisis inicial de cuál es el punto de partida, y de si ciertos aspectos estructurales fundamentales de puesto de trabajo y de su contexto organizativo están atendidos. En estos casos, muy probablemente los esfuerzos serán en vano. Así que, como primer consejo, asegúrate de que las condiciones de partida son las idóneas.
- Algunos de los factores importantes a considerar y revisar previamente, entre otros:
- La exigencia y las cargas de trabajo. Son muy frecuentemente un factor desincentivador de la adhesión a iniciativas de bienestar
- Las propias condiciones de trabajo, como la flexibilidad, los horarios, o el confort de las instalaciones
- Las oportunidades de crecimiento y desarrollo de cada colaborador
- El estilo y las capacidades de liderazgo de todos los responsables de equipos
- Identificar qué dimensión del bienestar es la que requiere más atención por parte de los miembros de la organización
- Aunque existen múltiples modelos relacionados con las dimensiones del bienestar laboral, te compartimos las que, para AlwaysPeopleFirst, son las más indicadas para empezar a trabajar en el bienestar del empleado.
- Será necesario hacer un trabajo previo o contar con herramientas de diagnóstico (Voice of Employee) para identificar cuál es el punto de partida en el que se siente el empleado, en cada una de estas dimensiones. Y centrarse en aquellas que requieran mayor prioridad.
- Bienestar Físico: contar con un cuerpo sano y con capacidades físicas plenas. El bienestar físico se traduce en menos enfermedades y accidentes laborales. ¿Qué hacen las empresas? Algunas de las medidas más habituales y efectivas son los incentivos económicos para realizar actividad física (retos y premios, descuentos en las suscripciones al gimnasio, etc), o cápsulas formativas de concienciación y de incorporación de hábitos de realización de actividad física.
- Bienestar Emocional: más conocida como salud mental, este eje está relacionado con la (auto)gestión emocional, con la capacidad de los propios empleados de identificar cómo se sienten y de dónde provienen esas emociones. Las empresas que trabajan adecuadamente esta dimensión hablan de salud mental abiertamente, ofrecen formación para gestionar el cansancio emocional y el estrés y ofrecen acompañamiento individual en gestión emocional.
- Bienestar Nutricional: contar con unos hábitos de alimentación saludable. Las empresas que promueven activamente esta dimensión incorporan servicios de nutricionista y divulgan conocimientos para alimentarse de forma saludable con un enfoque muy práctico y adaptado al contexto de la empresa y de los perfiles y puestos de trabajo.
- Bienestar Familiar: conseguir una gestión efectiva de la familia, poder dedicar tiempo de calidad, cuidar a los que lo necesita. Porque sentirse capaz de atender a la familia y a uno mismo aumenta motivación, disminuye el estrés y mejora la productividad. Las empresas referentes en este ámbito establecen políticas especiales de organización, jornadas y horarios para empleados con situaciones vitales específicas (maternidad / paternidad, atención a dependientes), apuestan por horarios flexibles, o incorporan en la medida de lo posible el trabajo híbrido.
- Bienestar Social: hace referencia a nuestra capacidad de relacionarnos y conectar con otras personas, dentro y fuera del trabajo. Las empresas que atienden esta dimensión organizan jornadas de desconexión, talleres lúdico-creativos o actividades de voluntariado, para contribuir a la sostenibilidad social y ambiental.
- Bienestar Financiero: procura la salud financiera del empleado y la correcta gestión de los ingresos que percibe. ¿Qué hace una empresa que trabaja la dimensión financiera? Ofrece estabilidad laboral con un plan de carrera a largo plazo, opciones de retribución flexible o beneficios sociales.
- En definitiva, los planes de bienestar corporativo deben ser concebidos como un activo estratégico de las compañías, para acompañar y dar herramientas a los empleados para encontrar el equilibrio entre su vida personal y su parcela profesional.
- El retorno de la inversión en un plan de bienestar corporativo bien estructurado y ejecutado está garantizado.