Liderazgo en femenino: ¿por qué las empresas del futuro deben apostar por él?

Seamos honestos, todos aquellos que tenemos más de 40 años (generación X) y que estamos liderando compañías, no fuimos educados en una cultura de diversidad e inclusión. En general, nos enseñaron que mandar era mayoritariamente cosa de hombres, o al menos ese era el típico modelo que veíamos cuando nos…

Seamos honestos, todos aquellos que tenemos más de 40 años (generación X) y que estamos liderando compañías, no fuimos educados en una cultura de diversidad e inclusión. En general, nos enseñaron que mandar era mayoritariamente cosa de hombres, o al menos ese era el típico modelo que veíamos cuando nos incorporamos al mundo laboral.

Si bien es cierto que, en los últimos años, se han hecho muchos esfuerzos por alcanzar la igualdad de género en las empresas, aún queda mucho camino por recorrer. Según publican desde Naciones Unidas sólo el 7,4% de las empresas Top 500 Fortune están dirigidas por mujeres.

“Sólo el 7,4% de las empresas Top 500 Fortune están dirigidas por mujeres.”

En España la ratio está ligeramente más equilibrada pero aún muy lejos de alcanzar la paridad. Y es que sólo el 34% de los puestos directivos de las empresas españolas están ocupados por mujeres, aseguran en un artículo de La Voz de Galicia.

3 razones para fomentar el liderazgo en femenino

La igualdad de género no debería ser algo deseable debería ser una realidad. Está demostrado que un comité de dirección de una empresa que persigue la paridad entre hombres y mujeres es más productivo, más eficiente y, sobre todo, consigue mejores resultados y si se tiene una CEO los resultados son aún mejores. Os comparto 3 razones objetivas para apostar por el liderazgo femenino.

  1. Impacto en la cuenta de resultados: Un informe de McKinsey asegura que por cada aumento del +10% en la diversidad de género, las ganancias de la compañía aumentan un +3,5%.
  2. Más capacidad transformadora: En un contexto tan cambiante como en el que estamos, la resiliencia es, quizás, una de las aptitudes más demandadas por parte de las empresas. Un estudio de la Universidad de Nueva York demuestra que las mujeres tienen más capacidad transformadora que los hombres en parte, porque son más flexibles frente al cambio.
  3. Mayor liderazgo: Las mujeres tienen mejores habilidades para el liderazgo que los hombres. Así lo demuestra la encuesta realizada por Pew Research Center en el que se concluye que las mujeres son percibidas como más honestas, inteligentes, compasivas, extrovertidas y creativas.

Liderazgo en femenino

¿Qué acciones debemos emprender para fomentar el liderazgo en femenino?

Corre un dicho entre los bomberos que dice: “los incendios se apagan en invierno”. Es decir, resulta mucho más difícil solucionar un problema cuando se actúa de manera reactiva (apagando un fuego) que cuando se actúa directamente sobre las causas que originan ese problema (limpiando los bosques).

“Los incendios se apagan en invierno”

Hombres y mujeres no somos iguales, somos diferentes y precisamente esas diferencias son las que, trabajando en equipo, nos permiten conseguir mejores resultados. Ser diferentes no significa ser mejores o peores. Hemos de empezar a cambiar la cultura competitiva (en la que algunos nos hemos criado) y empezar a crear una cultura más colaborativa, donde las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres, que se valore más el talento y menos el género.

Además de defender percentiles equitativos entre hombres y mujeres considero eficiente otras medidas como:

  • Fomentar las mismas facilidades de conciliación entre ambos sexos.
  • Impulsar una cultura paritaria.
  • Basar los procesos de selección en complementariedad de habilidades entre equipos.
  • Desarrollar el bienestar laboral en las empresas.
  • Trabajar en programas de carrera basados en la meritocracia.

Y es que, resulta más adecuado actuar desde el origen del problema para lograr que todos los profesionales tengan las mismas oportunidades de escalar hasta posiciones directivas independientemente de su género, raza, religión, etc. Lo importante es educar en la búsqueda de talento y si es femenino mejor.