«Las empresas inteligentes buscarán el talento allá donde se encuentre»

Carmen Valdés es desde 2016 Directora de Recursos Humanos Europa de la división Tax & Accounting en Wolters Kluwer, pero su aterrizaje en la empresa tuvo lugar dos años antes. Como muchos de nosotros, Carmen ahora mismo está teletrabajando. Sin embargo, para ella el home office que el COVID-19…

Carmen Valdés es desde 2016 Directora de Recursos Humanos Europa de la división Tax & Accounting en Wolters Kluwer, pero su aterrizaje en la empresa tuvo lugar dos años antes.

Como muchos de nosotros, Carmen ahora mismo está teletrabajando. Sin embargo, para ella el home office que el COVID-19 nos ha impuesto a la inmensa mayoría no ha sido algo nuevo. Todo lo contrario, de hecho. Carmen es toda una pionera en este campo y lleva más de 10 años demostrando que trabajar a distancia no solo es posible, sino que también funciona.  

Su historia personal y profesional es la prueba: liderando desde A Coruña a un equipo de 7 personas que viven en países distintos, y todo para una empresa con sus ‘headquarters’ en Holanda y Estados Unidos.

¿Te parece imposible? ¿Te animas a probarlo? «¿Por qué no?» Respondería ella, sin dudarlo. Bueno en realidad, Carmen diría «e logo?» y es que en –y desde– Galicia todo suena mejor.

 

 

Empecemos con el momento reciente, ¿cómo ha sido trabajar durante los meses de confinamiento?

Especial e inquietante. Intentando mantener el foco en medio de todo el sufrimiento a nuestro alrededor y valorando lo que antes pasaba desapercibido.

 

Tú ya tenías experiencia a la hora de trabajar en remoto, ¿crees que esto te ha ayudado (laboral y personalmente)?

Me ha ayudado mucho. Personalmente, me ha permitido crear un proyecto de familia, continuar formándome, asistir a los ensayos con la orquesta y, sobre todo, elegir dónde quiero vivir. Profesionalmente, me ha obligado a desarrollar competencias que no tenía: cómo comunicar mejor, cómo obtener resultados con reuniones cortas y puntuales, cómo entender otras culturas…

 

Y antes de Wolters Kluwer ¿habías tenido alguna experiencia trabajando desde casa? ¿Cómo fue la adaptación a esta situación?

Sí, llevo trabajando desde casa más o menos desde el año 2006. Una pionera o una rara avis, según se mire. Al principio tienes que crear la infraestructura (espacio, ayuda en casa, tecnología), pero te adaptas rápido. Yo lo he combinado siempre con bastantes viajes. Creo que el contacto personal no puede desaparecer por completo.

 

¿Crees que tu caso, una contratación para un puesto de responsabilidad pese a estar en otro país, será algo que veremos cada vez con más frecuencia en las empresas?

Pues claro. El talento es global y elige dónde y cómo vivir. Las empresas inteligentes buscarán el talento allá donde se encuentre. Y estoy convencida de que la tecnología va a seguir siendo una gran aliada.

 

«Mi equipo lo forman 7 personas ubicadas en 7 países diferentes y a una de ellas la contraté durante el confinamiento, ¡nunca nos henos visto en persona!»

 

 

Uno de los puntos a favor del trabajo remoto es que facilita la conciliación, ¿has notado grandes cambios en este sentido?

La facilita sin duda, a mí me ha ayudado mucho, pero no es la panacea. Hay que tener una buena organización doméstica que permita separar trabajo de vida personal. Y autodisciplina para gestionar el tiempo propio.

 

Y uno de los riesgos es que no seamos capaces de establecer límites y horarios, ¿cómo lo gestionas tú?

Con un espacio de trabajo diferenciado y aislado del resto de la casa y marcando en la agenda los tiempos personales como si fueran reuniones.  Tiempo para hacer ejercicio, para comer, para cantar, para cerrar el chiringuito y estar con la familia y los amigos.

 

Ocupando un puesto de responsabilidad, tendrás personas a tu cargo, en tú opinión, ¿cuáles son las claves para ejercer un buen liderazgo a distancia?

Es imprescindible instaurar una cultura de confianza versus una de control. Pensar que tu gente lo va a hacer bien y tú estás para aconsejar y guiar. Que ellos saben más que tú de lo suyo. Mi equipo lo forman 7 personas ubicadas en 7 países diferentes y a una de ellas la contraté durante el confinamiento, ¡nunca nos henos visto en persona!

 

Y estos meses, ¿has cambiado tu forma de liderar? ¿Hay algo que hayas sentido que debías hacer diferente?

He eliminado las llamadas de voz y móvil y me he pasado al vídeo. Verse las caras es importantísimo para comunicar. También he organizado una conferencia diaria de media hora con el equipo. A veces los niños se cuelan, los perros ladran, alguno se ha puesto a llorar y nos hemos reído un montón. Sólo para ver que seguimos ahí y seguimos siendo un equipo.

 

«La distancia se compensa demostrándole al equipo que te importan como personas, no como avatares.»

 

En cualquier empresa, el dar y recibir feedback es fundamental, ¿cómo acostumbras a darlo?

De manera inmediata, tanto el positivo como el negativo. Que la gente se sienta acompañada siempre. Que lo hablemos cuanto antes si hay un mosqueo. Y que me lo den a mí también, aunque me duela.

 

El team building es otro de los asuntos controvertidos, ¿cómo pueden los líderes compensar la distancia y mantener a sus equipos cohesionados?

Con tecnología y con cariño. La primera ha avanzado mucho. Y sobre lo segundo, demostrándole a tu gente que te importan como personas, no como avatares. Una vez al año juntarse todos para celebrar y disfrutar. Y vernos en persona como mínimo cada dos meses (esto cuando se pueda).

 

¿Qué le dirías a otro líder que tiene dudas respecto a la productividad del equipo si está a distancia?  

El mundo ha cambiado. Aprendemos, compramos y amamos a distancia. Si crees que tu equipo no puede trabajar a distancia, piensa en qué podrías hacer como líder para ayudarles.