Cómo triunfar en tiempos de incertidumbre

La semana pasada tuve una reunión en el centro de la ciudad. Acabamos un poco antes de lo previsto y, como no tenía ningún otro compromiso hasta un poco más tarde, decidí dar un paseo por Barcelona. Era la hora de comer. Muchos de los restaurantes que, en tiempos…

La semana pasada tuve una reunión en el centro de la ciudad. Acabamos un poco antes de lo previsto y, como no tenía ningún otro compromiso hasta un poco más tarde, decidí dar un paseo por Barcelona. Era la hora de comer.

Muchos de los restaurantes que, en tiempos pre-covid, tenían todas las mesas llenas de trabajadores dispuestos a devorar un menú de mediodía, estaban, ahora, vacías. De vez en cuando, en la puerta de algunos de estos establecimientos, se podía ver a algún oficinista afanado que recogía su pedido.

La escena se repetía en cada una de las manzanas por las que estuve avanzando, hasta que, de pronto, me topé con un local diferente. A pie de calle, se formaba una cola de, por lo menos, 10 personas -separadas por la debida distancia de seguridad- que esperaban para recoger su pedido en el restaurante.

Desde fuera el local no tenía nada que llamase poderosamente la atención. Era muy similar al resto de establecimientos con los que, hasta el momento, me había cruzado. Quise entrar para ver qué pasaba ahí dentro, así que me puse en la cola (manteniendo la distancia de seguridad) y esperé diligentemente mi turno.

Hay que moverse rápido

Una vez dentro, la dueña del restaurante me atendió detrás de una mampara de vidrio. Después de pedirme un menú healthy, me atreví a preguntarle: «¿cuál es el secreto para tener el local lleno en estos tiempos que corren?». Intuí una sonrisa detrás de la mascarilla. Ella, orgullosa, me dijo: «Llevábamos semanas sin facturar y le dije a mi marido: “Paco, hay que moverse rápido”».

mover rapido

3 Consejos para moverse rápido en tiempos de crisis

Matilde -que es como se llama la responsable del restaurante- me contó que, a los pocos días de anunciarse el cierre de la hostelería por la pandemia, ella y su marido decidieron colgar el menú diario en la web del local.

Añadieron una opción con la que, a través de un simple cuestionario, los usuarios pueden escoger qué quieren comer y a qué hora van a pasar a recogerlo. Matilde me confesó que estuvo un tiempo repartiendo octavillas por las oficinas de los alrededores y, según me explicaba, «el boca oreja hizo el resto».

Para mi, la clave del éxito del negocio de Matilde y su marido, es la capacidad que han tenido para leer la situación de manera inteligente (adaptando su restaurante a la situación actual con menú delivery y precios más ajustados) y la vocación por dar un buen servicio (que ya les garantizaba un clientela fiel).

Aunque, claro está, para tomar decisiones acertadas en tiempo récord hay que ser capaz de moverse rápido y más, si cabe, si estamos en tiempos de incertidumbre. De esta anécdota saco algunas maravillosas lecciones que me atrevo a compartir con vosotros.

1. Encuentra un objetivo

En la vida hay ciertas cosas que no dependen de nosotros y que no podemos controlar (por ejemplo, la pandemia). Sin embargo, aquellas acciones que sí podemos cambiar y que dependen de nosotros deben convertirse en nuestro objetivo. En la anécdota que anteriormente te contaba, Matilde y su marido encontraron un claro objetivo e hicieron todo lo que estaba en su mano para poder revertir la situación.

Tú, en tu empresa, puedes hacer lo mismo. Encuentra un motivo por el que luchar que sea medible, alcanzable y muy inspirador. Luego haz que tu equipo sienta como propia esa meta común, ya que, a fin de cuentas, ellos son los que van a hacer posible que eso ocurra.

2. Divide tu objetivo en pequeños propósitos

Aunque tengas un objetivo muy claro, será realmente complicado alcanzarlo de la noche a la mañana. Dividir tu meta en pequeños retos que puedas ir monitorizando y cumplir semanalmente puede ser una buena estrategia para mantener la motivación de tu equipo.

Eso sí, asegúrate de que, estos retos, están alineados con tu propósito final y que, además, aportan valor a la estrategia. “Puedes pensar que te estás moviendo rápido al poner en marcha un plan (…)  pero perder el tiempo en iniciativas que no dan resultado es el mayor obstáculo”,  asegura Jaleh Rezaei CEO de Mutiny.

3. Aprende de tus equipos

Gracias a Matilde, la semana pasada aprendí una valiosa lección. Tu equipo es lo más importante y puedes aprender cada día de él si prestas atención en escucharle. Tu reto como líder es guiarles en este proceso de aprendizaje.

Rezai, CEO de Mutiny, propone plantearse la siguiente reflexión: «¿Qué hemos aprendido esta semana que no sabíamos la semana pasada?’». Si no encuentras una respuesta a esa pregunta es que la ruta que estás siguiendo no es la adecuada.

Moverse en tiempos de incertidumbre no es fácil, pero no imposible. Todo lo que debemos hacer es centrarnos en aquello que depende de nosotros, intentar poner metas semanales y estar muy pendiente de los inputs de nuestro equipo.